Aos cinquenta, comprei os oito volumes
de Gibbon, pois pensava
que, ao final da vida, me faria bem lê-los.
Quando às vezes os vejo na estante,
saber que estão ali, ao alcance da mão, me tranquiliza.
Nunca os li. Eles me acompanham.
Agora uma voz imperceptível
me diz que chegou enfim a hora
de começar a ler Gibbon:
Declínio e Queda do Império Romano.
É a única história que pode dar consolo.
A História Universal.
Inútil e magnífica como uma vista aérea.
Trad.: Nelson Santander
Invierno
A los cincuenta años compré los ocho tomos
de Gibbon, pues pensaba
que al final de mi vida me haría bien leerlos.
Cuando a veces los veo en el estante,
saber que están a mano me sosiega.
Nunca los he leído. Me acompañan.
Ahora una voz imperceptible
me dice que ha llegado ya la hora
de que comience el Gibbon:
Decadencia y caída del Imperio Romano.
Es la única historia que puede dar consuelo.
La Historia Universal.
Inútil y magnífica como una vista aérea.

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